Privacidad
La prueba de que tus imágenes nunca salen de tu dispositivo
Todas las herramientas de este sitio decodifican, editan y vuelven a codificar las imágenes dentro de tu navegador. No se sube nada, así que no hay nada que borrar después ni nada que pueda filtrarse. No tienes que creernos sin más: así puedes comprobarlo con las herramientas integradas en tu navegador.
Contado por el service worker: cada solicitud con un cuerpo de 4 KB o más, desde la página y desde sus workers.
Compruébalo tú mismo en dos minutos
- Abre cualquier herramienta, luego abre las herramientas para desarrolladores de tu navegador (F12 o Ctrl+Mayús+I) y cambia a la pestaña Red.
- Añade una foto y ejecuta la herramienta. Filtra la pestaña Red por el método POST o PUT: no hay ninguna solicitud que lleve tu imagen. El único tráfico es la página, sus scripts y sus fuentes.
- Desactiva el wifi o los datos móviles, vuelve a ejecutar la herramienta y descarga el resultado. Sigue funcionando, porque el trabajo nunca dependió de un servidor.
- Mira las cabeceras de respuesta de cualquier página: la Content-Security-Policy solo permite conexiones a este sitio, así que el propio navegador bloquea cualquier intento de enviar datos a otro lugar.
Por qué la mayoría de los sitios de imágenes no pueden decir esto
Las herramientas en servidor suben tu archivo, lo procesan en sus máquinas y lo conservan durante minutos u horas. Sus páginas de privacidad explican el calendario de borrado; la subida en sí es inevitable para ellas.
Los navegadores modernos pueden decodificar y codificar JPEG, PNG, WebP y AVIF, ejecutar códecs WebAssembly para HEIC y TIFF y procesar píxeles en hilos en segundo plano. Es todo lo que necesita una herramienta de imágenes, así que no hay motivo para enviar nada.
Trabajar en local también es más rápido: una foto de 10 MB nunca viaja por tu conexión y el resultado aparece en uno o dos segundos, sin colas.
Qué cubre el contador y qué no
El contador suma los bytes de las solicitudes salientes que llevan un cuerpo de al menos 4 KB, que es el tamaño típico de una subida de imagen. Si aceptas anuncios o analíticas, esos servicios envían pequeñas balizas que quedan por debajo de ese umbral; tampoco reciben nunca tus imágenes.
Abrir una imagen compartida desde otra app trae un archivo al sitio, no lo saca, y no se cuenta. El contador se reinicia al recargar la página.